Metodología Centro Amenti
Nuestra metodología pedagógica integra arte, movimiento, sonido y contacto con la naturaleza como herramientas para favorecer el desarrollo integral de los niños. Este enfoque se inspira en principios de la neuroeducación y en corrientes pedagógicas contemporáneas que reconocen el valor de la creatividad, el movimiento corporal y los entornos sensoriales equilibrados en los procesos de aprendizaje durante la infancia.
La propuesta educativa de Centro Amenti toma como referencia elementos presentes en enfoques pedagógicos reconocidos, como el Reggio Emilia approach, así como aportes de otras metodologías educativas centradas en el desarrollo integral del niño, entre ellas el Montessori method y Waldorf education. De estos enfoques retomamos principios como el aprendizaje a través de la exploración, el valor del arte como lenguaje de expresión infantil y la importancia del ambiente como elemento activo del proceso educativo.
Asimismo, nuestra propuesta incorpora principios del programa de Educación en Valores Humanos desarrollado dentro de la tradición educativa impulsada por Sathya Sai Baba. Este enfoque promueve el desarrollo de valores universales en la infancia —como la verdad, la rectitud, la paz, el amor y la no violencia— a través de experiencias cotidianas, el ejemplo de los educadores y actividades que fomentan la reflexión, la empatía y la convivencia respetuosa.
Durante las clases, los niños participan en actividades artísticas, experiencias de movimiento y momentos de exploración en espacios exteriores que favorecen la concentración, la regulación emocional y la conexión con la naturaleza. Estas experiencias buscan generar estados de calma y atención sostenida, condiciones que facilitan el aprendizaje, la creatividad y el bienestar.
El ambiente de clase incorpora de manera intencional música cuidadosamente seleccionada, sonidos suaves y momentos de silencio como parte del proceso pedagógico. Estos elementos contribuyen a crear un entorno de aprendizaje sereno y estructurado que favorece la atención, la escucha y la autorregulación emocional.
A través de la integración de arte, movimiento, sonido, naturaleza y educación en valores, nuestras clases promueven habilidades fundamentales para el desarrollo infantil, como la creatividad, la conciencia corporal, la expresión emocional, la imaginación, la empatía y la capacidad de atención. Estas experiencias contribuyen a fortalecer procesos cognitivos y socioemocionales esenciales para un desarrollo saludable durante la infancia.